sábado, 2 de mayo de 2009

Las mujeres que sufren la extirpación de los ovarios ven reducida su expectativa de vida



Cada año, millones de mujeres en todo el mundo pasan por el quirófano para que les sean extirpados los ovarios y el útero, práctica destinada a protegerlas de los cánceres de mama y de ovarios. Un profundo estudio realizado durante 24 años a 29.380 mujeres ha comprobado que la histerectomía -cómo se denomina esta operación- reduce de manera importante el porcentaje de cáncer de mama y elimina casi totalmente el de ovarios. Sin embargo, la investigación también revela que las mujeres que conservan sus ovarios viven más. La explicación es que las operadas ven cómo se incrementan otros riesgos para la salud, especialmente la enfermedad cardiaca, lo que reduce sus expectativas.
El nuevo hallazgo, publicado en 'Obstetrics & Gynecology', abre importantes interrogantes sobre esta práctica, muy extendida en los países desarrollados. Sólo en EE. UU., 300.000 mujeres acceden a que les sean extirpados sus ovarios cada año. «Este descubrimiento es contrario a la manera en la que se ha formado a los ginecólogos en este campo en los últimos 35 años», afirma el doctor William Parker, autor del estudio.
Desde los años setenta
«En los setenta, la comunidad médica decidió que la estrategia para prevenir el cáncer de ovarios era eliminar este órgano», explica Parker. «Este estudio muestra que una mujer tiene más posibilidades de morir si se le extirpan los ovarios, excepto los grupos de mujeres cuya historia familiar las colocan en un alto riesgo de padecer cánceres de mama u ovarios». Mientras el cáncer de ovarios es difícil de detectar y a menudo mortal, no es de los más frecuentes, señala el investigador, quien observó que sólo 34 de las participantes que mantuvieron sus ovarios murieron de esa enfermedad durante el periodo de seguimiento. «Las dolencias cardiacas mataron 20 veces más mujeres cada año».
Con datos de 29.380 féminas, de las que a 16.345 se les practicó una histerectomía, y 13.035 fueron objeto también de histerectomía pero sólo perdiendo el útero. Tras 24 años de seguimiento, 895 mujeres del primer grupo desarrollaron cáncer de mama -un 25% menos de riesgo que aquéllas que conservaron sus ovarios y un 96% menos de riesgo de padecer cáncer de ovarios (solo 5 casos)-. Sin embargo, este grupo registró un 12% más posibilidades de morir durante ese periodo de seguimiento. El riesgo de enfermedad coronaria fue un 17% más alto en comparación con aquellas mujeres con ovarios.

domingo, 1 de marzo de 2009

Análisis de orina informaría sobre expansión del cáncer de mama

WASHINGTON (Reuters) - Un grupo de investigadores descubrió una proteína que ayuda a las células del cáncer de pecho a diseminarse y la halló en la orina de mujeres con tumores mamarios agresivos, lo que ofrecería una forma sencilla de advertir a esas pacientes de alto riesgo.

La proteína y el gen que la controla se denominan lipocalina 2, o Lcn2. El equipo del Hospital de Niños de Boston demostró no sólo que ayuda a los tumores a diseminarse por el cuerpo, sino que además puede ser detectada en un simple análisis de orina.

"La Lcn2 se encuentra entre los genes más relacionados con los tumores mamarios receptores de estrógeno negativos", dijeron Marsha Moses, Jiang Yang y colegas del hospital en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los tumores receptores negativos de estrógeno son más difíciles de tratar porque el medicamento ampliamente usado tamoxifeno y las medicinas más nuevas llamadas inhibidores de la aromatasa tienen poco efecto sobre ellos.

La Lcn2 era conocida por filtrarse de los tumores a los conductos mamarios. "Evaluamos la posibilidad de que la Lcn2 pudiera ser detectada en los fluidos corporales y asociada con el estado de la enfermedad", escribieron Moses y sus colegas.

"Analizamos los niveles de Lcn2 en las muestras de orina de mujeres saludables y mujeres con cáncer de pecho metastásico", agregó el equipo.

Las pacientes cuyo cáncer se sabía que se había expandido, o hecho metástasis, tenían las cantidades más elevadas del compuesto en su orina.

"Nuestro estudio identifica a un participante adicional y novedoso en el complejo desarrollo del cáncer de mama invasivo", indicó Moses en un comunicado. Los medicamentos que atacan a la proteína también ayudarían a tratar este tipo de cáncer de pecho, añadió la autora.

(Reporte de Maggie Fox; Editada en español por Ana Laura Mitidieri)